Selección Mexicana: Habemus volante Mixto!

El volante mixto tácticamente tiene por función ir y venir. Es de los jugadores llamados “box to box”. En ataque deben pisar el último tercio del campo para acompañar su pase/asistencia. En defensa tienen que ayudar en marcaje, anticipación y coberturas. Si bien cumplen funciones en ambos sectores es el aspecto defensivo donde desempeñan el mayor sacrificio.

Podemos mencionar entre los mejores volantes mixtos a Andrea Pirlo, Xavi Hernández, Xabi Alonso, Bastian Schweinsteiger; Luka Modric; Steven Gerrard; David Pizarro; Yaya Touré; Fernando Gago; Fredy Guarin; Boateng; Khedira; Mouthinho; Thiago Motta. Su importancia es tan fundamental que , a modo de ejemplo; Sampaoli decidió organizar a la Selección Argentina en Rusia 2018 sin volantes mixtos, y aún teniendo a su disposición a 5 de los 20 mejores jugadores del mundo incluyendo a Lionel Messi (Ranking FIFA y Marca) no pudo pasar de octavos de Final, siendo vencido por Croacia y Francia, ambos con juego basado predominantemente en el trabajo del volante mixto.

Desde que Miguel Herrera cambió a 4-4-1-1 (algunos opinan qué es 4-4-2-2 podemos discutirlo) como sistema en el América, la posición del volante mixto empezó a cobrar mayor importancia, sus aportes vinieron más por sistema que por sorpresa. Mateus Uribe, un jugador que apoya en defensa recuperando balones junto al mediocentro Guido Rodríguez fue durante el torneo regular el encargado de cumplir estas funciones mixtas.

Uribe fue el qué iniciaba el ataque ya desahogando la jugada para alguna de las bandas; ya acompañando su pase por el centro.

Con la lesión de Uribe en el partido de ida, Herrera sé decidió por Edson Alvarez, un volante mixto con otras particularidades. El polifacético canterano americanista había sido utilizado anteriormente como mediocentro, defensa central y lateral derecho tanto por él Piojo como por la selección nacional. Una de las características y principal aporte de Edson jugando en el medio campo, es que sabe meterse entre los centrales para formar la línea de tres trabajando como líbero en defensa “italiana” o de 3. En este encuentro de vuelta, fue un socio perfecto para Guido Rodríguez.

Obviamente y a pesar de su casi perfecto trabajo defensivo en él qué muy pocas veces pefdio la concentración, su juego ofensivo y a la postre sus dos goles fueron lo qué lo llevaron a ser él hombre del partido. En ambos goles americanistas, Edson realizó incorporaciones al ataque; en el primero aprovechó la presión y posterior recuperación de balón de Oribe Peralta, y el balón quedó en sus pies y lo mandó al fondo de las redes. En el segundo gol, acompañó el contragolpe que Cecilio Domínguez inició por pasillo derecho, lo escoltó por pasillo central y estuvo pendiente para la él rebote (o como lo llamamos los entrenadores: la segunda jugada).

Edson Alvarez fue, sin lugar a dudas una joya en él barro de la mediocridad.

%d bloggers like this: