Una verdad de perogrullo tan vieja como el futbol mismo axiomaticamente asegura que el fútbol se inicia en defensa, se domina en el mediocampo y se define en las áreas. Éste concepto sirve para explicar el triunfo por goleada de Tigres sobre Santos (3-0) en el partido de ida de la primera semifinal de la Liga de Campeones de la Concacaf.

En un encuentro de constante ida y vuelta, donde la zona central se convirtió en una calle de libre transitar, fueron los nombres de Nahuel Guzmán, Enner Valencia y Eduardo Vargas quienes marcaron la diferencia. El primero con múltiples atajadas que le negaron a su rival meterse en el partido y los otros con su capacidad de definir, de ser determinantes en el área defendida por Jonathan Orozco. Pero, más allá de todo lo antes mencionado, Ricardo Ferretti confeccionó un planteamiento que desnudó la principal falencia del conjunto lagunero.

El Tuca utilizó su clásico 4-2-3-1 con Luis Rodríguez, clave dentro de uno de los mecanismos ofensivos principales de Tigres, y Jesús Dueñas como laterales a los costados de Hugo Ayala y Carlos Salcedo. Rafael De Souza yGuido Pizarro en el doble pivote por detrás de Julio Quiñones, Eduardo Vargas y Julián Quiñones. En punta, con mucha libertad para desplazarse por todo el flanco de ataque, el ecuatoriano Enner Valencia. Por otro lado, Salvador “Chava” Reyes alineó un 4-4-2 con José Abella, Hugo Nervo, Dória y Jesús Angulo en la línea defensiva.Diego Valdés y Ulises Rivas como los volantes de primera línea con la misión de conectar son los extremos (Marlos Moreno y José Juan Vázquez). Y en punta, el chileno Julio Furch, con libertad para caer en banda, y Ayrton Preciado.

Sin la presencia de André-Pierre Gignac, Tigres terminaría siendo un conjunto mucho más veloz y directo, aprovechando la velocidad de sus atacantes. Ahí surgiría el planteamiento del Tuca, entendiendo que su rival dejaba la línea defensiva muy adelantada, así que amenazaría de manera contantemente el espacio a espaldas de los defensores donde se generaba una brecha bastante grande entre los mismos y Orozco. De esa manera, abrirían el marcador y el desarrollo del encuentro. Sin generar mucho más, llegarían las dos siguientes anotaciones (2-0 después de una transición defensiva desordenada de Santos y el 3-0 un pase vertical para el desmarque en apoyo de Valencia).

La goleada ya estaba sellada en la primera mitad, pese a que los locales nunca lograron dominar el partido desde el desarrollo, no controló de manera natural la pelota, y sufrió constantemente en cada transición ataque-defensa sobre todo en su bloque central (muy deficiente el trabajo defensivo de los centrales y volantes de marca). Por su parte, Santos logró en varias oportunidades construir desde el fondo jugadas de peligro, desactivando la presión rival, y hasta tuvo oportunidades para marcar y meterse en el encuentro. Pero, en el otro arco, El Patón fue una muralla impenetrable.

En la segunda mitad, el partido se abriría mucho más y las oportunidades de peligro fueron constantes. Tigres pisaba el área con mucho más peligro, construyendo por izquierda con grandes movimientos internos de Quiñones para liberar el costado para las proyecciones de Rodríguez y hacerle el 2 x 1 en banda a Angulo, y finalizando en el lado opuesto con la presencia de Vargas y Enner.

Cada transición de los locales tenía el mismo recorrido: lanzamiento a banda izquierda desde el carril interno, volante y lateral hacían el 2 x 1 y aprovechando la ruptura del compañero o el ataque al segundo palo en el lado opuesto, finalizar la jugada dentro del área. Santos nunca lograría frenar este mecanismo, al siempre quedar expuesto tras la pérdida de la pelota. Pero, en ofensiva, los de Chava Reyes lograban construir ofensivas interesantes por los costados (sobre todo al final con la entrada de Brian Lozano y Deinner Quiñones), pero sin la capacidad de entrar con comodidad al área, lo que forzó constantes disparos de larga distancia o que, en el último pase, la jugada se estancara.

Con una noche maravillosa de ambos arqueros y un “ida y vuelta” constante, Tigres se sobrepuso ante su rival por la capacidad individual de sus figuras que dominan el área. Tanto Guzmán siendo determinante para sacar el cero en el marcador, y con Enner y Vargas siendo letales en esa primera mitad que marcó la pauta en esta primera semifinal.

Mañana en punto de las 7pm ESPN Deportes 1480 transmitirá el partido de vuelta entre estos dos equipos que definirá el rival que deberá enfrentar al equipo ganador de la llave entre Rayados (5) y Sporting Kansas City (0) que se llevará a cabo en el Children’s Mercy Park de Kansas City.

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